Contar con un buen mantenimiento de las instalaciones del hogar es fundamental para evitar averías inesperadas. Sin embargo, hay situaciones que pueden surgir de forma imprevista y generar un problema importante si no se actúa a tiempo. Una de ellas es cuando la llave de paso general no corta el agua, una avería que puede complicar cualquier tarea de fontanería o incluso provocar daños si se produce una fuga.
Desde Comercial Moreno, especialistas en fontanería y suministros industriales, explican cómo actuar ante este problema y qué medidas preventivas pueden evitarlo.
Cómo saber si la llave de paso está abierta o cerrada
Antes de pensar en una posible avería, lo primero es confirmar si la llave de paso realmente está cerrada. Esto puede no ser evidente, ya que existen distintos tipos y modelos en el mercado. En general, una llave de paso está abierta si la maneta se encuentra paralela a la tubería y cerrada si está perpendicular. Localizarla suele ser sencillo: normalmente se encuentra cerca del contador o en la entrada de agua principal a la vivienda.
Posibles causas si la llave de paso no cierra
Cuando, tras cerrar la llave, el agua sigue fluyendo, es evidente que existe un fallo. Estas son algunas de las causas más comunes:
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Obstrucción interna: La acumulación de sedimentos o restos puede impedir el cierre completo. En estos casos, una limpieza con agua y un cepillo puede ser suficiente para devolver su funcionalidad.
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Daños por cal: La cal del agua puede deteriorar la válvula con el tiempo. Si la corrosión es leve, una limpieza profunda puede bastar, pero si el mecanismo está muy afectado, lo más recomendable es sustituir la llave.
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Fallo en el sellado: Un cierre excesivamente fuerte puede dañar la junta o el empaque interior. Cuando esto ocurre, aunque la llave se gire a su posición de cierre, el agua puede seguir pasando debido a una pérdida de estanqueidad.
Medidas para prevenir este problema
Para evitar que la llave de paso de agua general se atasque o deje de cerrar correctamente, conviene seguir algunas pautas de mantenimiento básico:
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Accionar la llave cada cierto tiempo, idealmente cada seis meses, para comprobar que funciona correctamente y evitar que se bloquee por desuso.
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No dejarla a medio abrir, ya que esto puede generar desgaste irregular. Lo correcto es mantenerla siempre completamente abierta o completamente cerrada.
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Aplicar productos desincrustantes, especialmente si se vive en zonas con aguas duras. Pulverizar la llave periódicamente con un producto específico puede ayudar a prevenir la acumulación de cal o sarro en las partes móviles.
Conclusión
Saber cómo actuar cuando la llave de paso general no corta el agua es esencial para cualquier usuario, especialmente si se necesita realizar una reparación urgente o se detecta una fuga. Desde Comercial Moreno recomiendan revisar este elemento de forma periódica y realizar un mantenimiento preventivo para evitar mayores complicaciones. En caso de duda o de que la avería persista, contar con el asesoramiento de un profesional es siempre la opción más segura.
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